Lección 1.3 — Buyer persona sin llenar plantillas

Buyer persona sin llenar plantillas

Buscás en Google «buyer persona plantilla» y te salen 500 iguales: «Nombre: Laura. Edad: 34. Gustos: yoga, café de especialidad, viajes. Miedos: no encontrar el amor.»

Esa plantilla es decorativa. No sirve para tomar una sola decisión de negocio.

Qué tiene que tener una buyer persona útil

Solo cinco cosas. Las demás son relleno.

1. Una situación concreta, no un perfil. No es «mujer de 40». Es «dueña de una peluquería con tres empleadas que sigue haciendo las liquidaciones a mano y ya no le alcanza el tiempo los domingos». La situación activa la urgencia. El perfil demográfico no.

2. Un problema que admite en voz alta. Lo que le diría a una amiga si le preguntara qué le pasa. Si tu persona no tiene un problema que pueda nombrar, no tenés cliente.

3. Lo que ya probó y no le funcionó. Tu competencia no es otro negocio. Es la solución que tu cliente ya intentó y lo dejó frustrado. Si sabés qué fue, sabés qué evitar prometer.

4. Cómo decide. ¿Pregunta a amigos? ¿Busca en Google? ¿Pide recomendaciones en un grupo de Facebook? ¿Le pregunta a su contador? Ahí tenés que aparecer.

5. Qué pasa si resuelve el problema. El antes y el después. Si no podés describir ese después en una frase, tu oferta no está lista.

Ejemplo completo

Marcela. Tiene 47 años, vive en Rosario, es dueña de una pastelería artesanal que abrió hace seis años. Factura bien, pero trabaja doce horas por día. Su problema: no puede tomarse vacaciones porque si se va una semana, las ventas caen 40%. Probó contratar una encargada (se fue a los tres meses), delegar en Instagram a una sobrina (le arruinó la estética), y un curso de management que no terminó. Decide leyendo grupos de emprendedoras en Facebook y escuchando un podcast los domingos. Si resuelve su problema, se va a Brasil dos semanas sin mirar el celular.

Comparado con «mujer emprendedora de entre 40 y 50 años», ¿ves la diferencia? Con el primero podés escribir un anuncio. Con el segundo podés hacer un flyer genérico.

Una buyer persona, no cinco

La tentación es hacer tres o cuatro. No lo hagas. Una, bien hecha, bien viva, que la tengas presente cada vez que escribís algo. Cuando esa te funcione, hacés la segunda. Casi ningún emprendedor necesita más de dos.